“Dante, esto no es un juego…”: El internauta intrépido de la Deep Web

La Deep Web, conocida también como la red profunda, es un lugar sumamente peligroso y aterrador para los usuarios comunes de internet. Todo esto es debido a la gran cantidad de actividades que allí se realizan o que se encuentran a la vista, son en su gran mayoría ilegales.

Sin embargo, ha habido muchas personas que se han aventurado a este misterioso lugar, y han tenido experiencias aterradoras para contar. Muchas veces ocurre que, las personas no saben lo que les espera al entrar a esta parte de la Web, y no son expertos navegando en ella, pero esto no es un juego.

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A continuación, se contará una de esas historias, la cual es de un internauta intrépido que sufrió no uno, sino dos hackeos al adentrarse en las peligrosas aguas de la red profunda. Esta experiencia dejará caro lo peligroso que es adentrarse en esta cara oculta de la red.

Avanzando en la Internet: Los primeros dos niveles

Este viaje comienza con un intrépido internauta llamado Dante. Desde que conoció la existencia de la Deep Web quiso conocerla con sus propios ojos, pero poco se imaginaba la experiencia tan macabra que tendría. En esta historia, Dante comienza dando algo de contexto acerca de la red profunda, y la explica en diferentes niveles.

Los primeros dos niveles serían el cero y el uno, los cuales tienen en sí nada especial, y que son parte de la internet superficial. El nivel cero tienen en sí páginas web como Facebook, Google, YouTube o Wikipedia, y otros sitios sumamente populares, los cuales no representan ningún peligro. A continuación viene el nivel uno, el cual es un tanto extraño.

En el nivel número uno de la internet, se pueden encontrar sitios web nada peligrosos, sino poco conocidos y extraños. Estos se pueden encontrar escribiendo el dominio en el motor de búsqueda; sin embargo, tienen temáticas como viajes astrales, filosofía existencial, páginas pornográficas o foros de interacción. En este punto, todo es normal, hasta que se avanza al nivel tres.

¿Historias ficticias o perversión total?: Nivel tres

Al entrar en el nivel tres, nuestro internauta intrépido relata que en este punto ya solo se puede acceder utilizando el navegador de Tor. La razón es que a estos sitios no se pueden entrar ni siquiera copiando y pegando un enlace completo a la web. A partir de aquí comienza la peligrosa red profunda, o Deep Web.

En este momento de navegación, Dante relata que se pueden encontrar cosas desde sumamente inútiles hasta demasiado perturbadoras: se pueden ver sitios webs abandonados por décadas o contenido que no se pueden ver en la web superficial por temas de copyright. Pero eso no es lo único que Dante pudo hallar en este punto.

Además de contenido vago, también pudo hallar sitios de pornografía infantil, ventas de armas, de drogas, tutoriales para armar bombas y contenido sumamente cruel de tortura. Sin embargo, lo que más perturbó a nuestro intrépido navegante fueron las conversaciones de los usuarios.

Mientras se desplazaba por diversos foros que se pueden encontrar en la Deep Web, el internauta intrépido se pudo dar cuenta de que había una gran cantidad de usuarios que hablaban de temas perturbadores e ilegales, pero que a la vez hacían bromas. Por eso es que él cuenta que si una persona decía gráficamente cómo había cometido un asesinato no se podía si era realidad o ficción.

Tiburones informáticos y secretos de Estado: Niveles cuatro y cinco

Aunque los niveles anteriores eran peligrosos, la verdad es que en este punto la seguridad, tanto informática como física corren grave peligro. La razón de esto es que llegados a este punto existen una gran cantidad de hackers, los cuales no son simples universitarios con una computadora, si no verdaderos tiburones informáticos.

En este nivel, la cantidad de personas peligrosas que existen es impresionante: hay hackers que pueden malversar fondos, robar cuentas bancarias, robar información y cosas así. Pero también hay muchísimos videos de tortura humana en vivo, trata de blancas e incluso comercio de órganos humanos. En este nivel, todos los pagos se realizan con Bitcoin: una criptomoneda casi irrastreable.

Pero, al finalizar el cuarto nivel y entrar en el quinto se puede ver realmente que la perversidad de los humanos no tiene límites. En este punto se pueden ver una gran cantidad de secretos de estado, como armas nucleares, biológicas, e incluso artículos históricos sumamente valiosos, pero macabros, como una lámpara de la segunda guerra con piel y huesos de judío.

Un hackeo perturbador: Nivel seis ¡No es un juego!

Aunque todos los demás niveles son macabros, el internauta intrépido cuenta que llegados a este punto se entra en la zona llamada “Database”. Aquí no llega todo el mundo, sino la élite de la élite. Al descifrar la información que llegue a este punto, cualquier tipo de datos podrán ser del que los posea, y Dante aprendió esto por las malas.

Aunque le costó mucho, logró llegar a este punto, pero al entrar su computadora se apagó y se reinició sola, tal como si se hubiera cortado la electricidad. Pero al encender de nuevo el equipo, solo vio que el disco había sido borrado, y un mensaje en el blog de notas justo en el centro de la pantalla que decía “No lo vuelvas a hacer”.

Aunque el susto que se llevó lo alejó unos días de la Deep Web, el internauta intrépido pudo entrar de nuevo, pero antes de llegar al quinto nivel ocurrió lo mismo. Sin embargo, en esta ocasión lo que sucedió fue más aterrador; unos veinte minutos después de que la PC se reiniciará sonó el timbre, y aunque Dante contestó por el interfono nadie contestó.

Al bajar a planta en su edificio, este internauta intrépido solo pudo ver un sobre con una nota, la cual no tenía remitente y decía “Dante, esto no es un juego. No lo vuelvas a intentar, no hagas que vayamos por ti”. Sin duda, esto fue una experiencia aterradora, que deja totalmente claros los peligros de entrar a la red profunda.

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